19/06/2021

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Periódico de Información General

Por: FERNANDO LIRA FLORES*

Una año más de elecciones o el dilema de la navaja de Ockham

Hoy, en este artículo del Ser y la Nada, diremos que mucho se ha escuchado, leído y platicado de las próximas elecciones a llevarse a cabo a mediados del año 2021. En opinión, estas elecciones serán cruciales para el futuro de nuestro país.

Se ha comentado que las elecciones del mes de junio son una farsa, un show y un circo de 3 pistas, y más. En donde la clase política desplazada quiere retomar el poder y la “oposición” de izquierda o centro izquierda o centro mmm… -como sea que le llamen- quiere permanecer en el poder.

Todos quieren aferrarse a lo poco o mucho que tienen; hay una pugna desalmada y feroz de tipo mediático para enmascarar los “pseudo proyectos de nación” pero ante todo quieren la silla rotatoria del poder, la misma clase corrupta, santurrona o disfrazada de democracia.

Sin embargo, ¿Cómo decidir en estas elecciones? ¿Por quién votar? O como dice el dicho ¿Será pan con lo mismo o será alguien nuevo? O, “más vale malo por conocido, que bueno por conocer”

En redes sociales, la doctora Rocío Gardeazabal Islas mandó una información que me llamó poderosamente la atención y que se denominaba “la navaja de Ockham, o cómo un monje de la Edad Media cortó las barbas al mismísimo Platón” presentado en InfoLibre el 7 abril 2021 y con base en esto pretendo realizar la siguiente disertación.

Hablemos de Ockham y vinculemos esto con esta disertación…

El principio de Ockham o de parsimonia ha sido denominado la navaja de Ockham nombrada así por un fraile franciscano, filósofo y lógico escolástico del Siglo XIV

Pues en estas elecciones venideras debiéramos considerar lo que Ockham postula “si dos o más explicaciones están en igualdad de condiciones, no se debe tener en cuenta una explicación complicada si existe una más simple.

Interpreto a mi leal saber y entender…

Hemos vivido tanto -épocas y gobiernos complicados- en la historia de nuestro país y cada uno de nosotros tendrá su postura personal al respecto; y en estas elecciones debiéramos considerar lo que postula la navaja de Ockham “si los partidos están en igualdad de condiciones, no debemos votar por lo más complicado, si existe algo más simple para elegir a los candidatos” y eso más simple es el sentido común, que es el menos común de los sentidos

Ahora bien, con la propaganda que manejan los partidos políticos hoy en día en México, en dónde los gobiernos que ellos representaban eran mejores y la propaganda que postula el gobierno actual que es la esperanza de México, el lector ¿deberá dudar por quién votar? Considero que no.

Sin embargo, usted decidirá el futuro de su voto a partir de lo que percibe y no lo que se nos indica por los diversos medios, partidos u otras organizaciones e instituciones políticas y económicas.

Recordemos que el principio de parsimonia de Ockham indica que “si eliminas lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, ha de ser la verdad” así pues, esta máxima tiene una estrecha relación de eliminar toda la paja en la resolución del voto de las próximas elecciones.

Estimado lector para emitir su voto en estas magnas elecciones le recomiendo el siguiente ejercicio:

Supongamos que usted está leyendo, escuchando o viendo un anuncio de los partidos políticos y se levanta del asiento o deja de oír o leer la noticia

Se levanta unos minutos y regresa a lo que estaba viendo, escuchando o leyendo. Pudiera ser que el mensaje propagandístico de los partidos políticos haya terminado.

¿Por qué? Simplemente por los tiempos que se les brindan en los medios, o simplemente porque se haya agotado el discurso de los partidos que se propaga.

Aludiendo a la navaja de Ockham diríamos que la explicación más simple sea la correcta.

Sin embargo, terminó la difusión del medio, pero si mi voto es erróneo, los mensajes seguirán y los errores acaecidos en el pasado continuarán. ¿Había pensado eso?

Por ende, la relación que existe entre Ockham y el voto está intrínsecamente relacionada. Esto es…

No hay un partido político absoluto, no hay una libertad absoluta, todo es relativo.

Por lo tanto, para votar en estas próximas elecciones -quiero que hagan reflexión o que tengan memoria histórica-, habrá que recordar varios factores como los económicos, los servicios que han promovido los gobiernos, el nivel de vida, el nivel de desarrollo personal y de país, las garantías individuales, pero ante todo la historia entre un gobierno y otros.

Es decir, un principio de simplicidad metodológica que se impone y postula Ockham implica -o impone- explicar que cualquier decisión o fenómenos social debe hacerse una distinción entre lo real y lo superfluo (entre lo que vivimos en realidad y el mensaje que nos transmiten los partidos)

Por ende, les invito a que su voto vaya considerado en este sentido y que la decisión que tomen debe promover el bienestar social, no el de unos cuantos, la libertad -o pseudo libertad que se goza- la promoción del desarrollo, la soberanía nacional, las decisiones conjuntas entre pueblo y gobernantes y el bien estar -no dije bienestar, sino bien estar- con uno mismo, con nuestras familias, con nuestra comunidad, Estado y país en general.

Así que votemos por el camino que decidimos seguir en los años venideros, por el país que queremos mantener y formar después de esta pandemia, por el futuro de nuestros descendientes y ante todo por nosotros mismos.

Hasta el siguiente comentario del Ser y la Nada.

*Administrador de Baldemart y Asociados S.C. y docente desde bachillerato hasta posgrados en diversas instituciones educativas públicas y privadas.

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