19/06/2021

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Periódico de Información General

.- Del voto útil… al menos inútil?

.- Ni hay clase, ni mucho menos políticos

Por: SAUL HERNANDEZ

UNO DE los temas más recurrentes en estos días es el del voto útil, el de analizar y razonar el voto, el de tratar de escoger la mejor opción, aunque desafortunadamente podemos decir que no hay o mejor dicho , es lo que hay.

Desde hace ya unos años atrás se ha venido erosionando la mentada clase política, que de entrada ha dejado de tener clase, porque se ha convertida en algo aún más corriente que común y de políticos, pues ya ni hablar, porque éstos simplemente tienen lejana la idea de lo que es o de lo que se trata.

Así, hoy llegamos a una mescolanza rara, se ha dado paso y origen a un híbrido a una clonación que obvio, nunca será igual  y, desafortunadamente las mismas caras.

Hemos dichos muchas veces que lo importante de una elección, para la sociedad es la de salir a votar, que éstas, las elecciones en nuestro país, son muy caras y no sólo en América Latina, sino en todo el mundo y, lo peor, es que son tan caras y tan complejas , que terminamos en lo mismo.

La sociedad tiene que entrar en otra sinergia, no importa por quién vote, pero que lo haga, el de su mejor elección, no hay para más, nuestra sociedad desafortunadamente ha provocado y engendrado actores de medio pelo, hemos aprendido a vivir con el mal, bueno, qué tan mal estamos que payasos, actores, cantantes, merolicos, iletrados, arribistas, advenedizos, chapulines, camaleones y toda la fauna entera se cree estadista y político.

Así pues el voto útil, es difícil que se provoque, porque es lo que hay, no da para más.

Sin embargo, también es ya necesario que se implemente la carrera política y que ésta no sólo sea a través de cargos, que si bien son parte del entendimiento de un sistema y de saber los vericuetos del poder, no hay garantía de que hagan mejor las cosas y, mucho se debe, también a la condición y cultura de nuestro pueblo, es decir, estamos acostumbrados que otros hagan lo que nos corresponde, aíi se han encumbrado a muchos bajo la bandera y el disfraz de líderes que supuestamente van en busca del bienestar social, cuando hemos observado que el único bien, para ellos, es el de seguir impulsando a los pobres y no precisamente a tener o a desarrollarse, sino a ser más pobres, porque representan el gran negocio de unos cuantos.

Ahora bien, si buscamos el análisis de razonar y tratar de votar útilmente, nos preguntaríamos, los actuales candidatos, mujeres y hombres realmente cuentan con la capacidad para estar en tales cargos?, tienen la experiencia para hacerlo? Han demostrado en el hecho que si pueden alcanzar esa confianza social? Cuentan con títulos y capacidad académica para responder con un criterio honesto y capaz los grande problemas que nos aquejan?, son solventemente morales? Han demostrado calidad humana? Así, entre otras muchas calificaciones que se podrían dar para tratar de llegar a una mejor opción.

Lo que tenemos en la actualidad no es así, y sí lo que podemos decir es que sigue permeando el ánimo del interés personal o de grupo en el ejercicio de seguir pegado a la ubre gubernamental y seguirse llenando los bolsillos a costa de los impuestos de todos, generando acciones que sólo a ellos benefician, porque sí pensamos en lo que se podría hacer con cada presupuesto municipal, estatal o federal y no se hace, entonces dónde quedan tales recursos,? Porque los pobres siguen siendo pobres y los ricos igual.

La cohesión social y sus condiciones de vida y efectos personales en ocasiones no nos permite exigir lo que merecemos como sociedad.

Así surgen las preguntas; realmente merecemos lo que tenemos? La respuesta debe ser : No, merecemos más y el conformismo es lo que nos mata.

Tenemos entonces gane quien gane y sea quién sea los que ocupen dichos cargos de elección popular, se les debe de exigir y esa será la clave para subir el nivel de la política y de los políticos, la exigencia de la sociedad a los grandes problemas debe de darse y que se responda a ello.

Ya habría que poner un alto a muchos que llegan desde los primeros planos del poder que es un director, regidor o síndico, que llegan con una mano adelante y otra atrás, y salen con autos, casa y negocios, por decir los menos, los alcaldes  y gobernadores, ya los podemos imaginar y, todos son exactamente igual, el color y olor del dinero es uno sólo, no es verde, ni amarillo, ni morado, ni rojo, ni mucho menos y en ese rubro, todos están en las mismas, por ello el cambio estará en esa exigencia que la sociedad haga para recibir respuestas a sus ya eternas demandas.

Así, muchos dirán que entonces para qué votar o votar por el menos malo, porque todos están peor y, entonces la exigencia será mayor, quiere respuestas como sociedad, tendrá ya que exigir y como decían por ahí, si no exaige, no se queje.

Y ya dije.

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