La amistad…

Por Alfredo Elizarraras

George Brassens, uno de los cantautores más importantes de su época, es contundente en las letras de sus canciones. Siempre, llevándonos de vuelta hacia el velero de la humanidad, expone sus ideas con total ingenio y emotividad. “Le Conpains D´abord”, se sumerge por la marea de la amistad y lo que en realidad tendría que significar para nosotros.

Amigos de embarcación y amigos de eternidad. Así lo menciona Brassens, quién, mediante distintas metáforas, basadas en la literatura, le otorga su corazón creativo al lector- escucha.

“Los amigos que se dan suaves palmadas en la panza”, es la familiaridad de los amigos; debido a que son aquellos que jamás se ausentan, al menos que sea imposible para alguno. Es la amistad que nos regala Brassens, desde su óptica cálida y contundente.

Los amigos primero (entre las traducciones que se manejan sobre la canción y la más completa, debido a la explicación de la terminología que agregan al final de la canción), es aquel viaje a re- sensibilizarnos ante nuestros amigos. Una sensibilización que solemos olvidar, debido a la cotidianeidad.

Ya que, son los amigos, aquellos que siempre estarán a tu lado en todo momento. Un amigo que te acepta con tus aciertos y errores. Un amigo que hace lo posible por estar a tu lado en las circunstancias diversas de la vida.

Amigos en todo momento, no solo en los momentos de diversión o bien, de tristeza. Al contrario, en toda ocasión. Un amigo que sabrá decirte las palabras correctas, cuando estés a punto de rendirte y sea aquella fuerza, la que te motive a seguir adelante.

Parafraseando a Epicuro: “la amistad se convierte en el riesgo más hermoso que pueda haber en la vida, ya que, es de esos riesgos que surge la generosidad”. Es decir, la amistad es hermosa, cuando hay generosidad, honestidad y amor. Conjugado todo, en la emoción más significativa para quién la vive y la respira.

Así es la amistad, como principio de la vida en su máxima expresión.

Ahora bien, esta columna, la dedico especialmente al Mauricio, director de Continuamos, ya que, fueron todas esas muestras de cariño, la que dieron cuenta de su humanidad y aprecio de quienes tuvimos el gusto de conocerlo. Un gran periodista, con amigos que jamás lo olvidarán; ya que, son nuestras acciones de la vida, lo que nos darán esa perpetuidad.

Siendo él, quién me brindó la oportunidad de colaborar con mis columnas semanales, desde el 2021. Hecho por el cual, le estoy completamente agradecido; sobre todo, poque me dio la oportunidad de expresar mis ideas y reflexiones, en torno a la Cuarta Transformación.

Un amigo que vislumbró en la vida de aquellos que lo conocimos y seguirá latente. Sobre todo, un amigo que nos enseñó a separar la amistad de la política. Incluso, en los momentos más difíciles de la vida.

Ya que, no tiene sentido llorar por la ausencia de alguien, cuando en vida simplemente lo alejamos de nuestros pensamientos. Es la amistad la que une a las personas. Cada una a su ritmo y en su momento, pero no se alejan uno del otro.

Ya que, siempre las ausencias absolutas, son las que nos llenan de remordimientos, tristezas y melancolía. Las ausencias sostenidas por la cotidianeidad de nuestros fríos corazones. Sin dejar de lado que, es incluso el frío más agresivo, puede ser combatido con la calidez humana.

Por ello, es indispensable que en la política, siempre esté presente nuestra humanidad.

Gracias a Continuamos por seguir brindándome el espacio.

Referencias:

https://www.elindependientedegranada.es/blog/epicuro-jardin-amistad#:~:text=Para%20Epicuro%20la%20amistad%20es%20un%20riesgo%2C%20un,la%20generosidad%20del%20mismo%20es%20fuente%20de%20alegr%C3%ADas.

Canción de Brassens: